Renueva tu cocina sin obras: Trucos e ideas low cost

mi cocina como nueva. Renovar la cocina sin obras  
Si llevas mucho tiempo queriendo cambiar la cocina porque se ha quedado vieja, anticuada o simplemente los muebles que tienes no te gustan nada, pero no dispones del presupuesto necesario para cambiarla por completo, es que has llegado al mismo punto al que llegué yo hace un año. Por eso, quiero animarte para que te lances a renovarla sin miedo, ya que no es necesario invertir una gran cantidad de dinero para conseguir una cocina a tu gusto.
 
Mi transformación
Cuando compré mi casa, me encontré con unos muebles de cocina que aunque no eran muy antiguos, no me gustaban nada y tenía claro que quería cambiarlos; pero entre los gastos, la hipoteca y algunas pequeñas reformas que tuve que hacer, mi presupuesto era muy ajustado, por lo que no me quedó más remedio que echarle imaginación para poder transformar la cocina a mi gusto.
¿Qué hacer con los azulejos?
Los azulejos al ser blancos y no estar en mal estado, decidí no tocarlos. Aunque  si tenía muy claro que les daría un toque personal; así que opte por adornarlos con unas pegatinas adhesivas de azulejos hidráulicos. Quedan muy bien y son muy fáciles de colocar, aunque si debes tener cuidado y cuadrarlos bien para que no queden desnivelados. Yo los compré en Amazon donde tienes una gran variedad de tamaños, estilos y colores y a buen precio.
Pinta los armarios
Lo que sí me llevó más tiempo y trabajo fue pintar los muebles, pero lo puedes hacer sin ningún problema simplemente con un poco de paciencia y siguiendo los pasos correctos.
Lo primero que tienes que hacer es descolgar las puertas de los armarios y quitarle los tiradores, debes limpiarlos bien para quitarles restos de polvo y grasa. Si quieres cambiar los tiradores por unos que has visto y que ¡te encantan!, pero no te coinciden los agujeros con los que tenías, no te preocupes; tapa los agujeros con masilla especial para madera y haz los nuevos agujeros según las medidas de los nuevos tiradores.
Después lijamos muy bien todas las puertas para eliminar el brillo y abrir el poro de la madera.
Llega el momento de pintar, pero antes de aplicarle la pintura que hayamos elegido, debemos darle una capa de imprimación o mejor incluso dos, si tu mueble es oscuro y has decidido transformarlo en un mueble blanco como en mi caso.
Una vez que ya hemos aplicado la imprimación y hemos pintado todas las puertas con el color elegido (respetando siempre los tiempos de secado) les daremos unas capas de barniz. Puedes elegir como más te guste el acabado del mueble; si lo quieres con brillo necesitarás un barniz brillante y si no es el caso, un barniz con acabado mate.
Cuando estén secos pasaremos a ponerle los nuevos tiradores y a colgar de nuevo las puertas y listo.
Si os ha quedado alguna duda, os dejo un vídeo de Decogarden, explicando todos los pasos a seguir.
Otros cambios
Como mi encimera estaba desgastada y además no me gustaba nada, la cambié por una de madera laminada que son mucho más económicas. Otra opción que te puede interesar, sería pintarla, es más económica y se consigue un buen acabado; eso si, debes comprar la pintura especial según el material de tu encimera.
También cambié el fregadero por uno blanco de resina de leroy merlin.
 Últimos retoques
Unas baldas de madera sin tratar, una antigua alacena restaurada, un viejo palet transformado en estantería y unas cañas de bambú, completaron todo el proceso de cambio.

Antes de una reforma de cocina

En conclusión: estrenas cocina nueva sin invertir grandes cantidades de dinero y sin las molestas obras que lo ponen todo patas arriba.

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